La historia del derecho internacional


Son tiempos difíciles en cuanto a conflictos internacionales se refiere. Ver imágenes de la guerra en diferentes partes del mundo, es angustioso y aberrante. Civiles, mujeres, niños y miles de inocentes afectados por situaciones inhumanas de violencia y sufrimiento. La historia de la humanidad está marcada por conflictos y guerras y con el fin de proteger de alguna manera a estas víctimas civiles de conflictos bélicos y limitar la brutalidad intrínseca de la guerra, la comunidad internacional ha desarrollado un cuerpo de leyes y normas conocido como el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

El DIH tiene sus raíces en el siglo XIX, un período de creciente conciencia sobre el sufrimiento humano en tiempos de guerra, aunque su base refiere a normas éticas y morales, que se aplicaron en situaciones de guerra desde la antigüedad. El trabajo de figuras como Henry Dunant y Gustave Moynier, cofundadores del Comité Internacional de la Cruz Roja, condujo a la firma de los Convenios de Ginebra en 1864. Estos convenios establecieron las bases para el DIH y se centraron en la atención y el trato humano de los heridos en el campo de batalla.

Los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales del año 1977 y que refieren a temas complementarios como son los tratados sobre armas químicas o minas antipersonales definen los fundamentos que establecen el DIH. Además, los tribunales internacionales, como la Corte Penal Internacional (CPI), son responsables de enjuiciar a individuos acusados de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El DIH, entonces resguarda los derechos de civiles que sufren las situaciones de una guerra y limitan los métodos que se aplican en su desarrollo a través de los siguientes principios: 

La Declaración Universal de Derechos Humanos fue adoptada por las Naciones Unidas como respuesta a los “actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad” cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Los principios y responsabilidades del Derecho Internacional

Principio de Distinción: Este principio exige que las partes en un conflicto distingan entre combatientes y personas no involucradas, como civiles, trabajadores médicos y prisioneros de guerra. Los ataques indiscriminados contra civiles están prohibidos.

Principio de Proporcionalidad: Las fuerzas en combate deben usar la fuerza en proporción a la amenaza y evitar daños excesivos a personas y bienes civiles.

Principio de Humanidad: Este principio destaca la importancia de tratar a todas las personas con humanidad, incluso en tiempos de conflicto. Prohíbe el sufrimiento y los tratos crueles, así como la tortura.

Protección de Personas y Bienes/Infraestructuras Civiles: El DIH establece que las personas y bienes civiles como vivienda, colegios y hospitales, por ejemplo, no deben ser objeto de ataques deliberados. Además, garantiza la entrega de ayuda humanitaria a las poblaciones afectadas por el conflicto.

Protección de Trabajadores Médicos y Socorristas: El personal médico y humanitario debe ser respetado y protegido en todo momento. Deben poder brindar asistencia a todas las personas heridas o necesitadas sin temor a represalias.

Prohibición de uso de ciertos tipos de armas: El DIH prohíbe el uso de armas que causen un daño excesivo o que sean inherentemente inhumanas, como armas químicas o biológicas.

El Derecho Internacional Humanitario es crucial para la protección de la humanidad en tiempos de guerra. Ayuda a mitigar el sufrimiento de las poblaciones civiles atrapadas en medio de los conflictos y establece normas éticas que todas las naciones deben respetar. Además, el DIH promueve la rendición de cuentas al responsabilizar a los perpetradores de crímenes de guerra.

Es además un recordatorio de la humanidad en tiempos de conflicto. A pesar de la brutalidad de la guerra, estas leyes y normas buscan preservar la dignidad y los derechos fundamentales de todas las personas, sin importar su ubicación en el campo de batalla. Como sociedad global, es nuestra responsabilidad proteger y aplicar el DIH para salvaguardar la humanidad en los momentos más oscuros y violentos de la historia.

Proteger las infraestructuras, proteger los bienes, proteger las vidas, todo esto y más debe resguardar los derechos internacionales

En estos tiempos inciertos es necesario recordar que hay leyes que están tratando de proteger a personas que se convierten en las desafortunadas victimas de las guerras.